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SUB TOTAL
En el corazón del perfume, las notas se tornan más suaves y profundas. La lavanda se fusiona con la rosa y el geranio, aportando una sensación de calma, sofisticación y equilibrio. Esta combinación floral no es ni demasiado dulce ni excesivamente empolvada, sino perfectamente medida para realzar la masculinidad sin perder un toque de sensibilidad. Aquí, la fragancia entra en una fase serena y aterciopelada, evocando la paz de los valles de Cachemira. Finalmente, las notas de fondo revelan la verdadera alma de Viking Kashmir. El sándalo y el almizcle blanco se combinan con un toque de ámbar y pachulí, dejando una estela cálida, duradera y adictiva. Esta base es intensa, pero nunca abrumadora, con una elegancia sobria que se adhiere a la piel como una segunda naturaleza. Es en esta fase donde el perfume muestra su faceta más duradera y carismática.
90% de originalidad en presentacion y 100% de originalidad en fragancia