Un corazón tejido a mano en mostacilla checa, voluptuoso y perfecto (5.5 cm × 5 cm), que descansa justo sobre tu pecho como si siempre hubiera pertenecido ahí. La cadena, también de mostacilla checa fina, mide 32 cm y se desliza suave como un susurro sobre la piel. Dos versiones que hablan directo al alma: Azul profundo y blanco nieve: el amor que calma, el cielo y la paz que llevas dentro. No es joyería… es tu corazón afuera, brillando